Palabras que encuentran mundos

La Intendencia de Montevideo recibía, en el Salón Dorado, a las y los protagonistas de la ceremonia: autoridades de las instituciones organizadoras del concurso, ganadores y ganadoras, familiares, público en general; cada uno expectante de que diera comienzo el evento. La mesa de premios aguardaba en un rincón que llegaran los nuevos dueños de cada paquete que contenía.

 

 

Durante la entrega de premios del concurso de cuentos “Las personas migrantes y los derechos humanos” se expresaron discursos sobre la importancia de actividades que dan a conocer e invitan a reflexionar sobre los derechos humanos en las personas migrantes en Uruguay, país que como declararon las autoridades presentes ha nacido, en parte, como resultado de la llegada de personas migrantes a estas tierras.

El Plan Nacional de Educación en Derechos Humanos (PNEDH), en el cual se enmarca el concurso, tiene por objetivos “propiciar espacios de encuentro y participación social que a través del arte, el deporte, la recreación y lo lúdico en general alienten a la convivencia, la comprensión y la integración de grupos y colectivos sociales diversos” y “generar espacios de reflexión sobre las prácticas y las normas de convivencia incorporando el enfoque de derechos humanos”. Por estas y otras razones se realizan campañas, talleres e instancias como este concurso para promover la participación y el debate en torno a la educación en derechos humanos y al Plan en sí mismo.

 

 

 

Intervenciones artísticas siguieron a las palabras de las autoridades. Con divertidos diálogos y profundos silencios representaron fragmentos de las historias narradas en los cuentos, escenas que mostraban la realidad que las y los creadores viven en Uruguay y en el mundo.

 

Entre risas, recuerdos y agradecimientos conocimos las personas que escribieron los relatos ganadores, no solo sus rostros sino las razones que las motivaron a crear los cuentos. Las y los ganadores se encuentran entre los 5 y 71 años, cada cual desde su edad y  sus vivencias, concientizan sobre los derechos de las personas migrantes.

 

 

“Siento que todos tenemos algo para aportar, debemos sentirnos orgullosos de quienes somos y de dónde venimos” expresa Connie Pierre Louis, ganadora del primer premio de la segunda categoría del concurso, uruguaya que actualmente se encuentra viviendo en Estados Unidos.

Norma Visconti, ganadora del segundo premio en la cuarta categoría, nos cuenta que una de las razones que la motivó a escribir la historia fue que “la temática de la migración y los derechos humanos me toca profundamente,  por haber sido yo misma una expatriada durante más de treinta años pero sobre todo por haber conocido muy de cerca emigrantes de los más diversos países cuando residía en el extranjero”. Ella sintió que fue una “excelente oportunidad para comunicarnos con los niños e intentar aportarles elementos de reflexión sobre los derechos humanos y la inclusión”.

Brisa de Mello Ticino, ganadora de una mención especial en la primera categoría y la concursante más pequeña del concurso, realizó su cuento porque “en Uruguay hay muchas personas de muchos países que se quieren mucho”.

 

 

Las motivaciones son reflejo de la escritura realizada por cada concursante. El derecho a la educación, a la cultura y al trabajo fueron los principales derechos de las personas migrantes narrados en las historias: Sus ojitos caribeños no entendían la moña y la túnica, pero le quedó claro que no la usaba correctamente cuando llegamos a la escuela y notamos que yo le había dado una vuelta alrededor del cuello y el pobre parecía estar usando bufanda. (…) Hemos leído juntos de Artigas, de los 33 Orientales, de Quiroga y de Carlos Paz Vilaró entre otros tantos. Aprendemos los Departamentos del país y para recordarlos lo asociamos al lugar de origen de los jugadores de la Celeste.” (Mi primer año de escuela- Maria Eugenia Contreras)

“Marcio  llegó a mi escuela que está allá entre  trigales dorados entre un monte y un maizal,   con su madre y Simone.  Su  moña era bien grande y su  túnica me encandilaba de tan blanca. Quedé contento, iba a estar en cuarto año como yo.” (El niño de Brasil-Nicolás Jara).

 

 

 

Las experiencias de los y las creadoras narradas en los cuentos son importantes por que, como declara Andrés Freire; Secretario Ejecutivo de la Junta Nacional de Migración del Ministerio de Relaciones Exteriores e integrante del tribunal que seleccionó las historias ganadoras, “las instituciones educativas cumplen un rol fundamental en la incorporación de los niños, niñas y adolescentes migrantes y sus familias a la sociedad uruguaya”.

Freire también cuenta que “se presentaron cuentos muy emocionantes, historias que permiten acercarnos a las vivencias de las personas que migran actualmente (…) experiencias y miradas sobre el proceso migratorio y las implicancias que por distintas causas tiene para las personas, residir en otros lugares dentro del propio país, o cruzar las fronteras de los Estados”

“Uruguay, nuevo hogar” de Facundo Rodríguez ganador del segundo premio en la tercera categoría, relata alguna de estas implicancias de las personas migrantes, por ejemplo al conseguir empleo: “Pasaron los días y mi esposa no conseguía trabajo, por lo cual cocinó comidas típicas de nuestro país y yo comencé a venderlas luego de mi trabajo. Nuestras comidas se fueron haciendo conocidas y la clientela aumentaba. Así fue que decidimos (…) llevar a cabo un proyecto juntos, poner un restaurante. Mi madre se unió a mi esposa en la cocina y mi padre comenzó a cantar canciones típicas de nuestro país, ambientamos el local con adornos propios de allá, lo que atrajo a más clientes, especialmente coterráneos, lo que nos hizo sentir verdaderamente en casa. Y así nos fuimos adaptando a Uruguay, conociendo y compartiendo su cultura, pero también dando a conocer y transmitiendo nuestra cultura”. (Uruguay nuevo hogar- Facundo Rodríguez).

 

 

Estos sentimientos son compartidos por las instituciones que apoyaron el concurso, los mismos son reflejos de actividades, proyectos y planes que cada una desarrolla como tal. Lucia Ferrari, referente del Área Educativa del Museo de las Migraciones (MUMI) e integrante del tribunal que eligió los cuentos ganadores, declara por qué se apoyó el concurso desde el MUMI: “es importante porque la base de nuestra temática -migraciones- es referida a los Derechos Humanos. Aportar al concepto de la migración como Derecho Humano esencial es tarea educativa fundamental en el museo. Tareas extra institución aportan y enriquecen nuestra labor, por eso es fundamental apoyar iniciativas como el concurso.”

 

 

El Secretario de Derechos Humanos de Presidencia, Nelson Villarreal, integrante de la mesa de autoridades que dio apertura al evento, puntualizó “la importancia que tiene el relato para reconocernos a partir del mismo” idea que Ferrari comparte puesto que “la creación literaria es siempre una manera sensible y duradera de plasmar lo “que está pasando” y sintiendo la población en relación a determinado tema.”

 

 

En estos catorce cuentos premiados se puede apreciar este “sentir poblacional” sobre la situación de las personas migrantes en cuanto derechos, representado a través de vivencias propias y/ o de empatía. Este sentir acompañó cada momento de la ceremonia hasta el final, donde los y las protagonistas recibieron los merecidos premios que los estaban esperando.

Entre aplausos, banderas nacionales representando los países de origen, risas alegres y luces de flash provenientes de distintas cámaras que registraban la premiación, el evento llegó a su fin con las y los participantes reunidos en torno a la imagen del Plan Nacional de Educación en Derechos Humanos.

 

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